
Jengibre, té verde y manzanilla pueden acompañar una rutina saludable, pero la fuerza se recupera con ejercicio, proteína y atención médica.
Después de los 60 años puede resultar más difícil levantarse de una silla, subir escaleras, caminar largas distancias o cargar objetos que antes parecían ligeros. En redes sociales se promete recuperar los músculos tomando tres tés, pero ninguna infusión reconstruye por sí sola la masa muscular ni garantiza volver a caminar con fuerza.
Algunas bebidas calientes pueden favorecer la hidratación, ofrecer una sensación de alivio después del ejercicio o formar parte de una rutina de descanso. Sin embargo, conservar la fuerza depende principalmente del entrenamiento muscular, una alimentación con suficiente proteína, el control de enfermedades y la detección temprana de la sarcopenia.
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¿Por qué se pierde fuerza después de los 60?
El organismo cambia con la edad. La cantidad de tejido muscular puede disminuir, especialmente cuando una persona permanece inactiva, come poca proteína, pierde peso rápidamente o pasa largos períodos en cama.
También pueden influir:
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- Enfermedades cardíacas o pulmonares.
- Problemas de tiroides.
- Deficiencia de vitamina D o vitamina B12.
- Dolor articular.
- Efectos secundarios de medicamentos.
- Enfermedades neurológicas.
- Mala alimentación.
- Hospitalizaciones prolongadas.
La pérdida muscular causada principalmente por falta de uso puede mejorar con ejercicio y una nutrición adecuada. No obstante, la debilidad persistente necesita evaluación para descartar una enfermedad subyacente.
Tres tés que pueden acompañar una rutina saludable
Estas bebidas no aumentan directamente el tamaño del músculo ni sustituyen fisioterapia, ejercicio o tratamiento médico. Su utilidad es complementaria.
1. Infusión de jengibre para después de la actividad física
El jengibre contiene compuestos estudiados por sus posibles efectos sobre el dolor y la inflamación. Un ensayo pequeño encontró una reducción del dolor muscular después de ejercicio intenso, pero las revisiones generales consideran que todavía no está claro si los suplementos de jengibre ayudan de forma consistente contra el dolor articular o muscular.
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Por qué la mezcla de jengibre, clavo y miel sigue siendo tan popularPuede consumirse como una bebida caliente después de caminar o realizar ejercicios suaves. No repara fibras musculares ni acelera automáticamente la recuperación.
Receta de infusión de jengibre
Ingredientes:
- Un trozo pequeño de jengibre fresco, de aproximadamente dos centímetros.
- 250 mililitros de agua.
- Una rodaja de limón, opcional.
Preparación:
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Piernas pesadas, cansancio y hormigueo: causas posibles y señales de mala circulaciónLava el jengibre y córtalo en láminas finas. Añádelo al agua caliente y déjalo reposar entre cinco y diez minutos. Cuela la bebida antes de tomarla.
No es necesario agregar azúcar o miel. Si provoca ardor, reflujo o dolor de estómago, conviene suspenderla.
Las personas que utilizan anticoagulantes, tienen trastornos de sangrado o serán operadas deben consultar antes de consumir grandes cantidades o suplementos concentrados.
Mira Esto:
¿Las hojas de laurel eliminan las arrugas? Evidencia, riesgos y cuidados que sí funcionan2. Té verde durante la mañana o antes de caminar
El té verde contiene cafeína y catequinas. Puede aumentar temporalmente el estado de alerta y servir como una bebida con pocas calorías cuando se toma sin azúcar.
No se ha demostrado que el té verde regenere músculos, cure la sarcopenia o permita caminar con mayor fuerza. Su posible utilidad consiste principalmente en reemplazar bebidas azucaradas y aportar una cantidad moderada de cafeína.
El NCCIH indica que el té verde consumido como bebida no suele presentar problemas importantes de seguridad en adultos, aunque contiene cafeína. Los extractos concentrados son diferentes y pueden causar molestias digestivas, elevar la presión o relacionarse, en casos poco frecuentes, con daño hepático.
Preparación de té verde suave
Ingredientes:
- Una cucharadita de hojas de té verde o una bolsita.
- 250 mililitros de agua caliente.
Preparación:
Calienta el agua sin dejar que hierva intensamente. Añade el té y déjalo entre dos y tres minutos. Retira las hojas o la bolsita.
Un tiempo excesivo aumenta el sabor amargo y la cantidad de cafeína. Es preferible beberlo durante la mañana o primeras horas de la tarde.
Quienes tienen insomnio, palpitaciones, presión difícil de controlar o sensibilidad a la cafeína pueden elegir una versión descafeinada. El te verde también puede interactuar con medicamentos como nadolol y algunos tratamientos para el colesterol.
3. Manzanilla por la noche como parte de una rutina de descanso
El descanso adecuado favorece la recuperación después de la actividad física. La manzanilla se utiliza tradicionalmente como bebida relajante antes de dormir.
Sin embargo, los ensayos clínicos no han demostrado de forma concluyente que cure el insomnio. Su utilidad puede estar relacionada con el ritual de tomar una bebida caliente sin cafeína y preparar el cuerpo para el descanso.
Preparación de manzanilla
Ingredientes:
- Una bolsita o una cucharadita de flores secas de manzanilla aptas para consumo.
- 250 mililitros de agua caliente.
Añade la manzanilla al agua, cubre la taza y deja reposar aproximadamente cinco minutos. Cuela si utilizaste flores sueltas.
La manzanilla suele ser segura en las cantidades habituales de una infusión. Algunas personas pueden presentar alergias, especialmente si son sensibles a la ambrosía, margaritas, crisantemos o plantas relacionadas. También puede interactuar con ciertos medicamentos.
Lo que realmente ayuda a recuperar fuerza

Ejercicios de resistencia
El entrenamiento de fuerza es una de las medidas con mayor respaldo para conservar y recuperar la función muscular en adultos mayores.
Puede incluir bandas elásticas, pesas ligeras, máquinas, ejercicios en el agua o movimientos con el propio peso corporal. Sentarse y levantarse de una silla de forma controlada también puede funcionar como ejercicio, siempre que sea seguro.
Los CDC recomiendan que los adultos de 65 años o más realicen actividad aeróbica, ejercicios de fortalecimiento al menos dos días por semana y actividades destinadas a mejorar el equilibrio. Las capacidades y enfermedades de cada persona deben tomarse en cuenta.
El Instituto Nacional sobre el envejecimiento señala que el entrenamiento de fuerza puede ayudar a mantener masa muscular, movilidad e independencia conforme avanza la edad.
Proteína suficiente durante el día
Los músculos necesitan aminoácidos procedentes de la alimentación. Beber té sin acompañarlo de alimentos con proteína no proporciona el material necesario para reparar el tejido muscular.
Entre las fuentes útiles se encuentran:
- Huevos.
- Pescado.
- Pollo.
- Yogur y leche.
- Queso en porciones moderadas.
- Habichuelas, lentejas y garbanzos.
- Tofu y productos de soya.
- Nueces y semillas.
El NIA recomienda que los adultos mayores incluyan diferentes alimentos ricos en proteína para ayudar a mantener los músculos.
La cantidad apropiada depende del peso, la actividad física y la salud renal. Una persona con enfermedad de los riñones no debe aumentar mucho la proteína sin orientación profesional.
Hidratación
La deshidratación puede producir cansancio, mareos y menor tolerancia al ejercicio. Los tés pueden aportar líquido, pero no es necesario depender de ellos: el agua continúa siendo la opción principal.
Las bebidas con cafeína deben consumirse con moderación. El exceso puede provocar insomnio, palpitaciones, ansiedad o aumento de las ganas de orinar.
Equilibrio y caminatas
Caminar ayuda a mantener movilidad y resistencia cardiovascular, pero por sí solo puede no ser suficiente para recuperar la fuerza perdida.
Una rutina completa combina caminatas, movimientos de equilibrio y ejercicios específicos para piernas, caderas, espalda, pecho y brazos.
Cuando existe riesgo de caída, conviene comenzar con un fisioterapeuta o profesional capacitado. Puede adaptar los ejercicios y enseñar cómo utilizar una silla, pared o baranda como apoyo.
Señales que pueden indicar sarcopenia
La pérdida de fuerza no siempre se nota hasta que empieza a interferir con la vida cotidiana.
Conviene consultar si aparece:
- Dificultad creciente para levantarse de una silla.
- Marcha más lenta.
- Problemas para subir escalones.
- Caídas repetidas.
- Menor fuerza para abrir envases o cargar bolsas.
- Pérdida visible de músculo.
- Cansancio durante tareas sencillas.
- Pérdida involuntaria de peso.
Una pérdida no intencional equivalente a aproximadamente el 5 % del peso habitual en seis a doce meses merece valoración, especialmente cuando se acompaña de debilidad o falta de apetito.
Cuándo buscar atención inmediata
La debilidad que aparece lentamente puede relacionarse con pérdida muscular, pero una debilidad súbita es diferente.
Se necesita atención urgente cuando una persona presenta de repente dificultad para mover un brazo o una pierna, desviación de la boca, problemas para hablar, pérdida del equilibrio, dolor de pecho, falta de aire o desmayo.
También debe consultarse rápidamente ante una caída con golpe en la cabeza, dolor intenso, incapacidad para apoyar una pierna o cambios repentinos en la forma de caminar.
Errores comunes
Sustituir comidas por infusiones
El té no contiene suficiente proteína ni energía para mantener los músculos. Reemplazar el desayuno o la cena con infusiones puede empeorar la debilidad.
Empezar ejercicios demasiado intensos
Después de un período de inactividad, aumentar rápidamente el peso o la duración puede provocar lesiones. Es mejor avanzar gradualmente.
Comprar suplementos sin evaluar la causa
La debilidad puede deberse a anemia, enfermedades, medicamentos o deficiencias. Tomar colágeno, creatina o vitaminas sin conocer la causa no garantiza una mejoría.
Creer que la edad impide ganar fuerza
Los adultos mayores pueden mejorar la fuerza con entrenamiento adaptado. La edad requiere más cuidado y constancia, no una renuncia automática al ejercicio.
Utilizar hierbas como tratamiento único
El jengibre, el té verde y la manzanilla no sustituyen fisioterapia, proteína, medicamentos ni evaluaciones médicas.
Conclusión
Ninguno de estos tres tés recupera por sí solo los músculos ni garantiza caminar con más fuerza después de los 60 años.
La infusión de jengibre puede acompañar la actividad y quizá ayudar modestamente con algunas molestias. El té verde aporta líquido y cafeína, mientras que la manzanilla puede formar parte de una rutina nocturna sin cafeína.
La recuperación muscular depende principalmente de ejercicios de resistencia, proteína suficiente, alimentación variada, descanso y tratamiento de las enfermedades que causen debilidad. Cuando aparecen caídas, pérdida de peso o dificultad progresiva para caminar, es importante solicitar una evaluación profesional.
Preguntas frecuentes
¿Qué té aumenta la masa muscular?
Ningún té ha demostrado aumentar de manera significativa la masa muscular. Para lograrlo se necesitan ejercicios de fuerza y proteína suficiente.
¿El jengibre ayuda a recuperar músculos?
Algunos estudios pequeños sugieren que podría reducir molestias después del ejercicio, pero no reconstruye el músculo ni sustituye el entrenamiento.
¿Una persona mayor puede tomar té verde todos los días?
Muchas personas pueden tomarlo con moderación. Debe limitarse cuando existe sensibilidad a la cafeína, insomnio o interacción con medicamentos.
¿La manzanilla mejora el sueño?
Se utiliza tradicionalmente para relajarse, pero la evidencia clínica sobre el insomnio no es concluyente.
¿Caminar evita la pérdida muscular?
Caminar ayuda a conservar movilidad y resistencia, pero conviene añadir ejercicios de fortalecimiento al menos dos veces por semana.
¿Cuándo debe preocupar la debilidad en las piernas?
Cuando empeora, provoca caídas, dificulta levantarse, se acompaña de pérdida de peso o aparece de manera repentina.
Enlaces internos sugeridos
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Imagen recomendada
Idea de imagen principal: una persona mayor realizando ejercicios suaves con bandas elásticas junto a tres tazas identificadas como jengibre, té verde y manzanilla.
Texto ALT: Tres tés para adultos mayores junto a ejercicios de fuerza para conservar los músculos después de los 60 años.
Utiliza una fotografía propia o una imagen de banco con licencia comercial verificada. Evita montajes que prometan recuperar músculos únicamente bebiendo té.
Aviso de responsabilidad
Este contenido es informativo y no sustituye una evaluación médica o nutricional. Las hierbas pueden interactuar con medicamentos. Antes de iniciar ejercicios o cambiar la alimentación, consulta si padeces enfermedades cardíacas, renales, diabetes, problemas de equilibrio o debilidad importante.
Fuentes consultadas
CDC – Actividad física para adultos mayores:
https://www.cdc.gov/physical-activity-basics/guidelines/older-adults.html
CDC – Actividades recomendadas para mayores de 65 años:
https://www.cdc.gov/physical-activity-basics/adding-older-adults/index.html
National Institute on Aging – Entrenamiento de fuerza y envejecimiento:
https://www.nia.nih.gov/news/how-can-strength-training-build-healthier-bodies-we-age
National Institute on Aging – Alimentación saludable para adultos mayores:
https://www.nia.nih.gov/health/healthy-eating-nutrition-and-diet/healthy-meal-planning-tips-older-adults
MedlinePlus – Atrofia muscular:
https://medlineplus.gov/ency/article/003188.htm
NCCIH – Jengibre y dolor musculoesquelético:
https://www.nccih.nih.gov/health/providers/digest/nutritional-approaches-for-musculoskeletal-pain-and-inflammation-science
NCCIH – Té verde: utilidad y seguridad:
https://www.nccih.nih.gov/health/green-tea
NCCIH – Manzanilla: utilidad y seguridad:
https://www.nccih.nih.gov/health/chamomile
NCCIH – Trastornos del sueño y enfoques complementarios:
https://www.nccih.nih.gov/health/sleep-disorders-and-complementary-health-approaches